El candidato a Intendente Municipal del Frente Salta Avanza con Vos e hijo del también declinante exgobernador de la Provincia, Juan Manuel Urtubey, se ha clasificado en séptimo lugar (no obtiene puntos) en una carrera que ha ganado, como los buenos matungos, corriendo desde atrás, el candidato del Frente Vamos Salta, Emiliano Durand, que se impuso a Bettina Romero, la moderna Nefertiti de la sonrisa de granito, que no solo tenía el presupuesto municipal a su favor sino también la pole position que siempre atribuye el diario El Tribuno.
En la caída del espigado excorredor de carreras pudo haber influido la innecesaria polémica que pocos días antes de la votación mantuvo con el tiktoker Michelo 2.0, quien en un recordado vídeo acusó al novel candidato de guardar algún muertito que otro en el ropero. O quizá ha influido la absurda idea del candidato de crear un registro de agresores públicos.
Mientras su padre veía desde la distancia con cierto dejo de nostalgia cómo su último Ministro de Economía entraba tercero en la carrera por el cargo de Gobernador cuando se le suponía con más punch, el hijo hacía jirones el apellido familiar con una elección más que espartana que anuncia lo que muchos esperaban y hoy celebran: que los salteños no se tragan más la sucesión intrafamiliar en el poder.
Todo tiene un límite, y tal parece que hoy, 14 de mayo de 2023, en Salta se ha establecido uno muy importante.
