La sentencia ha sido pronunciada a instancias de la Fiscal Penal n.º 3 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual de la ciudad de Salta, señora Calina Morales Torino.
La pena que se impondrá al policía condenado se determinará en una audiencia de cesura que se celebrará próximamente.
Según la fiscal Morales Torino, el policía «aprovechó la asimetría de poder, la vulnerabilidad de las víctimas y, fundamentalmente, la confianza depositada por sus familias», para cometer delitos que afectaron profundamente la infancia y adolescencia de ambas menores.
Respecto del delito de grooming, Morales Torino sostuvo que el acusado utilizó información obtenida durante una intervención policial vinculada a la búsqueda de una adolescente de 12 años para iniciar conversaciones privadas con ella, formularle preguntas de contenido sexual, solicitarle fotografías e intentar concertar un encuentro.
La madre de la adolescente declaró durante el debate que, tras descubrir esos mensajes, su hija sintió miedo y desconfianza hacia la autoridad policial, mientras que la familia debió modificar hábitos y rutinas por la sensación de inseguridad generada por lo sucedido.
