Según la información oficial de la Corte de Justicia de Salta, la sentencia ha sido pronunciada por el juez Francisco José Oyarzú, después de que las partes llegaran a un acuerdo de conformidad.
Esta forma de comunicar, en la que se omite calculadamente el nombre de los fiscales, es característica del servicio de prensa de la Corte de Justicia de Salta. Contrasta notablemente con el estilo constante y consistente del servicio homólogo del Ministerio Público Fiscal, que muy rara vez se olvida de mencionar tanto a jueces como fiscales, especialmente cuando se alcanza un acuerdo entre partes para un juicio abreviado.
Así es que, sin saber quién fue el o la fiscal que acusó al motochorro, el juez Oyarzú impuso al acusado la pena de tres años de prisión de ejecución condicional por ser autor del delito de robo en poblado y en banda. El motochorro recuperó su libertad, pero deberá cumplir con una serie de reglas de conducta; entre ellas la de abandonar la actividad del motochoreo.
La denuncia había sido formulada el pasado 1 de febrero en la ciudad de Orán por una mujer que dijo que, cuando volvía a su casa junto a su sobrina de 13 años, fue sorprendidas por tres sujetos que iban en una motocicleta (recordar que en Salta suelen montar hasta cinco personas en una moto).
Dos de ellos se bajaron para robarles, uno incluso agarró a la menor por la fuerza y le sustrajo su celular, mientras el otro hombre se llevó la mochila en la que la denunciante tenía sus documentos y dinero.
Posteriormente, los agentes de la Brigada de Investigaciones, ubicaron a la mujer y le informaron que habían recuperado la mochila. El hecho había quedado registrado en las cámaras de seguridad.