La agenda oficial de la visita del presidente de Bolivia a Salta incluye un partido de fútbol -amistoso- que disputarán los equipos capitaneados por el Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, por un lado, y el ilustre visitante, por el otro.
El choque entre el Gobernador inclusivo y el Presidente indígena ha generado -al menos en Salta- una expectativa incluso mayor a la del partido disputado ayer en Manchester.
Conocidas como son las endiabladas habilidades de Evo Morales con la redonda, el gobernador Urtubey -que está lejos de parecerse en este terreno, como en muchos otros, a un «barrilete cósmico»- ha decidido blindar su equipo, incorporando al mismo a sus ministros.
Serán de la partida -entre otros ilustres pataduras- los señores Eduardo Sylvester (Ministro de Gobierno), Baltasar Saravia (Ministro de Ambiente y Producción Sustentable), Mariano Ovejero (Ministro de Cultura y Turismo), Carlos Teófilo Parodi (Ministro de Economía, Infraestructura y Servicios Públicos) y Roberto Dib Ashur (Ministro de Educación, Ciencia y Tecnología), quien, según se comenta se colocará bajo los tres palos.
Fuentes cercanas al gobierno han comentado que la elección para el arco salteño no es casual ni mucho menos, pues el ministro Dib Ashur lleva varios meses atajando (con éxito) los techos de las escuelas y de las oficinas de su ministerio, que se vienen abajo sin remedio.
Queda fuera del equipo, por decisión técnica, el Ministro de Seguridad, Alejandro Cornejo D'Andrea, a quien Urtubey ha reservado para el supuesto táctico de que el partido contra la delegación boliviana se caliente demasiado y sea necesario recurrir al paintball desde los doce pasos.
Las ministras de Justicia y Derechos Humanos se situarán a un costado del terreno de juego y serán las encargadas del microtráfico de agua y bebidas isotónicas para calmar el furor de los apasionados jugadores.
Aun con toda su artillería sobre el terreno de juego, Urtubey teme que Evo Morales se coloque con varios goles arriba en el marcador, transcurridos los primeros 15 minutos del encuentro.
Por esa razón, y para evitar que los espectadores asistentes al partido digan que a su equipo «lo llevan como burro pa' Bolivia», el Gobernador ha ordenado al Tribunal Electoral de Salta que en el lugar del marcador electrónico del estadio coloque un terminal de voto electrónico, aparato que obrará el milagro de que cada gol del equipo de Urtubey valga por 3 y los goles de Evo desaparezcan del conteo.