- Panorama semanal
- Silvina Batakis abordó anoche su primer vuelo a Washington como ministra de Economía en un contexto de gran incertidumbre. ¿Podrá el gobierno de Alberto Fernández inducir a los productores rurales que están sentados sobre 14.000 millones de dólares en granos a que los liquiden rápidamente y ayuden así a saciar la sed de reservas del Banco Central? ¿En qué cotización se ubicarán los dólares paralelos cuando ella esté reunida con Kristalina Georgieva, con el staff del FMI, con el de la Reserva Federal o con los grandes inversores que operan en Wall Street? Esas incógnitas constituyen el movedizo suelo sobre el que la ministra estará apoyada en la capital de Estados Unidos.
La última semana “los paralelos” se movieron alrededor de los 338 pesos: el lunes 4 de julio, fecha en que Batakis tomó la brasa ardiente del ministerio que legó Martín Guzmán, la cotización del dólar blue era 93 pesos más baja. En 17 días el incremento fue de 38 por ciento. Ese mercado paralelo (minúsculo por las cifras que opera, pero muy potente por los procesos que desencadena) no ha sido una señal aislada: conjuntamente caía el valor de los bonos emitidos por el país, subía el índice de riesgo y se sumaban malas noticias desde el frente de los precios domésticos.