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  • Reflexiones sobre lo que nos pasa y lo que nos puede seguir pasando
  • El Neoliberalismo es mucho más que un modelo económico, es más que un concepto geopolítico de dominación, es una nueva estructura racionalista e ideológica que tiene por fin la desintegración del esquema democrático en el mundo.
José Alfonso de Guardia de Ponté
José Alfonso de Guardia de Ponté

En primer lugar, podemos decir, que para el neoliberalismo todo acto humano es un “acto económico”, así también todos los aspectos de la vida se pueden analizar y medir desde la economía, o sea las cuestiones sociales, psicológicas y hasta culturales ya no son importantes ni necesarias, la economía es la base de toda explicación de lo humano. El hombre ya no es un homo politicus sino un homo economicus. En definitiva, la economización de la existencia humana.


Aquí tenemos entonces que cuestiones como la salud, la educación, la ley, la soberanía y el patrimonio cultural, los bienes del pueblo, y hasta la patria misma se someten al poder económico.

Esta racionalidad deshumanizante trae como consecuencia la pérdida de los valores democráticos y busca anular los principios básicos de todo el sistema: la justicia social, los derechos ciudadanos, las prácticas de convivencia y el respeto por las instituciones. Se reconvierte el sentido político de la democracia en una mera racionalidad económica.

El neoliberalismo reduce a la democracia a un concepto de gobernanza y administración quitándole el sentido más importante, que es cuando el pueblo a través del estado/gobierno, logra proteger a los más débiles, a los excluidos y a los sectores vulnerables.

Veamos sus bases filosóficas: pensadores como Milton Friedman consideran que hay que ver al Estado como una Empresa y de esta forma los ciudadanos son parte del capital de esa empresa. Por esta razón hay que maximizar el valor de ese capital y los que resulten una pérdida de capital deben se desechados. Todo gobierno que no siga estas características estará sujeto al aumento del gasto público, crisis fiscal, inflación, aumento del riesgo país y por supuesto destinados a la quiebra del estado y la banca rota. En el orden individual los desechados por el sistema entrarán en el marco de la pobreza que también es funcional al neoliberalismo. Para dar un ejemplo, las universidades ya no son creadoras de conciencia científica y humana y conformadora de conocimientos. Las Universidades son para el neoliberalismo constituyentes de capital humano rentable para la sociedad y forjadoras de una elite dominante.

Por su parte Murray Rothbard (el dios pagano de Milei) nos dice: “El Estado es una organización criminal coercitiva que subsiste gracias a un sistema regularizado y a gran escala de robo de impuestos”. “El gobierno democrático no fue construido ni para la habilidad ni para el ejercicio del cuidado amoroso; fue construido para el uso de la fuerza y para llamados necesariamente demagógicos a la obtención de votos”.

Las consecuencias las podemos ver a simple vista si hacemos un análisis de los últimos cincuenta años en la historia americana: 1) Mayor desigualdad. 2) Crecimiento de la indigencia. 3) Creciente predominio del Capital Financiero sobre el Capital Productivo. 4) Desocupación. 5) Depreciación de la mano de obra. Y 6) Desestabilización económica y predominio de las burbujas financieras sobre las decisiones del Estado.

Otra consecuencia real es que las desigualdades cuando se vuelven extremas la capacidad de legislar del pueblo se torna imposible y cuando la democracia no encuentra solución a sus problemas surge necesariamente la violencia. El pueblo se revela ante las grandes injusticias y no tiene más remedio que salir a la calle a protestar y el Estado ante su impotencia debe reprimir, este círculo vicioso no tiene otro destino que la tiranía, el totalitarismo y la pérdida del Estado de Derecho.

Históricamente hemos podido apreciar como el neoliberalismo en los 70 y 80 de nuestra américa se impuso por golpes militares, pero a partir de los 90 aprendió a infiltrarse entre las democracias y constituirse por otros medios más efectivos como la manipulación por los medios de comunicación y el mal uso de los poderes judiciales.

Como todo es económico lo ilegal también es un capital activo. El narcotráfico, la venta y tráfico de armas y el comercio de blancas es una realidad necesaria ya que significa el blanqueo de activos, la fuga de capitales y la ganancia en poco tiempo. Todo es parte del mercado y nada ya es blanco o negro, todo es una inmensa y putrefacta variedad de grises.

¿Hasta cuándo? es la pregunta. Porque la crisis de las crisis ya la estamos viviendo con el cambio climático, la caída de los valores humanos y la reducción de la natalidad mundial.

¿Hasta cuándo…?

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