A continuación, reproducimos el diálogo entablado con Gambier.
No, en absoluto. Si fuera fuerte y consolidada no pasarían las cosas que pasan. Por ejemplo, y si ir más lejos: se elige por concurso un alto cargo para la Administración del Estado (Agencia Española de Protección de Datos), y no se publica el dictamen del comité de selección pese al expreso requerimiento de los participantes del concurso.
¿No hay ninguna organización activa en el campo de la defensa del Estado de Derecho en la España actual?
Sí, hay una que yo sigo y admiro mucho: la Fundación Hay Derecho. Ellos hacen muchísimo, pero no dan abasto: debería haber 10 organizaciones parecidas y con actividad sostenida en la España de hoy para tener una Sociedad Civil en condiciones. Hay otras organizaciones que también actúan, pero con insuficiente visibilidad.
¿Señalaría algún éxito significativo de la Fundación Hay Derecho?
Muchos, pero uno me ha conmovido especialmente: el pleito que ganaron hace poco en el Tribunal Supremo con el que lograron anular la designación de la presidenta del Consejo de Estado (Magdalena Valerio) por no ser “jurista de reconocido prestigio”.
¿Al poder político le interesa una Sociedad Civil fuerte?
Por supuesto que no, pese a que algún político, cuando no está en el poder, diga lo contrario. Que tampoco lo dicen mucho…
¿Cómo se podría contribuir al fortalecimiento de la Sociedad Civil?
Podría ser con algunas mejoras a nivel legislativo; pero no hay vocación para ello de ningún partido. Así, sería interesante asegurar la legitimación de las organizaciones qué quieren trabajar por la defensa del Estado de Derecho (aptitud para litigar en juicio y en procedimientos administrativos). Lo primero que hace una administración refractaria a admitir el poder de los ciudadanos es decirles que carecen de legitimación.
¿Puede la abogacía institucional española contribuir al fortalecimiento de la Sociedad Civil?
Claro que sí, pero no hay interés. Me consta por experiencias concretas y formales promovidas hace unos años desde Transparencia Internacional España. Se firmaron convenios para favorecer la participación de abogados interesados en defender pro bono a ciudadanos en el ejercicio de derecho a la información. Pero a la hora de la verdad no se cumplieron.
¿Por qué?
Por falta de entendimiento del adecuado rol social de la abogacía, que tanto se predica.
Muchas gracias, señor Gambier.
¡A ustedes!.

