Es curioso que un órgano que ha adoptado como si fuera un hijo al voto electrónico recurra a un sistema de «desinsaculación» que tiene varios siglos de antigüedad y no se haya decantado por un «randomizador» informático capaz de elegir nombres y números al azar.
En aquel entonces se dijo que la FIFA había utilizado «bolas calientes y frías» para guiar la elección del que fue declarado cuarto mejor jugador del mundo, detrás de Messi, Maradona y Cristiano Ronaldo.
Afortunadamente, la pose circunspecta de la presidenta Ovejero y del juez Samsón (que parecen estar asistiendo a un funeral) sirve para despejar cualquier duda acerca de un posible «amañamiento» del sorteo.
Todo indica que la «desinsaculación» funcionó a la perfección, gracias entre otras cosas a que la «insaculación» de las bolas se hizo con sumo cuidado y bajo la atenta mirada de los presentes, que quedaron deslumbrados por la blancura del mantel y esperando a que quitaran el bolillero y pusieran unos suculentos imperiales.
Junto a Bonari y Vittar resultaron electos vocales titulares los jueces Rubén Eduardo Arias Nallar y Sergio Petersen, mientras que los suplentes son los señores y señoras Ernesto Samsón, Pablo López Vinyals, Martín Coraita y María Silvina Domínguez.
Los mencionados integrarán el Tribunal Electoral de Salta en los próximos dos años.
