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  • Crisis en Oriente próximo
  • El 28 de enero, Israel y Estados Unidos lanzaron la primera oleada de ataques coordinados contra objetivos en Irán. La operación acabó con la vida del líder del país, el ayatolá Jamenei, y una cincuentena de altos cargos, y diezmó la fuerza naval y aérea, pero también llevó al cierre del Estrecho de Ormuz, interrumpiendo el suministro global de petróleo y disparando el precio del barril por encima de los 140 dólares.
Imagen ilustrativa
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El 8 de abril, presumiendo de haber alcanzando ya todos los objetivos militares, de haber eliminado las capacidades de Teherán y de haber propiciado también un cambio de régimen, Donald Trump, con la mediación de Pakistán, anunció un alto el fuego de de dos semanas.



Ormuz ha seguido cerrado desde entonces, con un doble bloqueo naval, y los intercambios de disparos realmente nunca cesaron del todo, pero esa pausa se ha logrado mantener mientras se negociaba un acuerdo de paz global.

Ayer domingo, tras infinitos amagos, correcciones, desmentidos y reproches, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado que ese acuerdo ha sido cerrado.

«El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo. ¡Enhorabuena a todos! Por la presente, autorizo plenamente la apertura sin peaje del Estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos. ¡Buques del mundo, arranquen sus motores! ¡Que fluya el petróleo!», ha escrito Trump en Truth Social.

Pocos minutos después, sin embargo, ha publicado un segundo texto diciendo que el estrecho se abrirá el próximo viernes, cuando se firmen los papeles. «Este gran acuerdo traerá paz y seguridad a toda la región. Muchos presidentes han intentado lograr la paz con Irán, y todos han fracasado antes que yo. Los líderes de la región han encontrado, por primera vez, un presidente que puede ayudarlos a alcanzar una paz verdadera. Con la apertura del Estrecho tras la firma del acuerdo el viernes, para la remoción de minas, el petróleo volverá a fluir en ambos extremos para la región y el mundo».

Por su parte, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, se había pronunciado en esa misma dirección en las redes sociales apenas unos instantes antes. «Tras intensas conversaciones, nos complace anunciar que el Acuerdo de Paz entre los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán ha sido ALCANZADO. Ambas partes han declarado la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano. La ceremonia oficial de firma será el viernes, en Suiza. Nos gustaría agradecer a los Estados Unidos de América y a la República Islámica de Irán por su compromiso en encontrar una solución diplomática al conflicto. También nos gustaría extender nuestro sincero agradecimiento a nuestros hermanos en este esfuerzo de mediación, con el gran liderazgo del Estado de Qatar, por su apoyo en alcanzar este acuerdo. También agradecería especialmente al liderazgo visionario del Reino de Arabia Saudí y la República de Turquía por sus inmensas contribuciones en este sentido. Con el acuerdo ahora en vigor, los mediadores facilitarán una serie de reuniones esta semana. Estas discusiones previas a la implementación sentarán las bases para las conversaciones técnicas y la ceremonia oficial de firma».

Trump sale hacia Europa precisamente este lunes, para la celebración en Francia del G7. Y está intentando agendar una reunión con Netanyahu aprovechando el desplazamiento. No está aún claro si acudirá él mismo a la firma, o si lo hará JD Vance. El vicepresidente ha dicho en televisión que él planea asistir a la ceremonia de firma del Memorando de Entendimiento, pero que dependerá de la decisión de su jefe. «Creo que todavía estamos resolviendo la logística sobre quién va a asistir. Por supuesto que planeo estar allí, pero es posible que el presidente mismo lo haga».

El Servicio Secreto generalmente desaconseja que los dos principales cargos de el país estén en el extranjero al mismo tiempo, y más todavía para lo mismo. En todo caso, el acuerdo no es completo ni definitivo. Permitirá detener del todo los ataques cruzados, reabrir Ormuz y aprobar un calendario con hitos para ir levantando a cambio las sanciones a Irán y su petróleo, y darle acceso a fondos congelados. Pero deja todavía pendiente la recuperación del uranio enriquecido que está sepultado en las instalaciones nucleares del país tras los ataques de 2025. Y, sobre todo, deja para más adelante las conversaciones sobre el programa nuclear en sí.

La situación en el Líbano, o lo que es lo mismo, los planes de Israel, volvieron a poner en riesgo el anuncio. El domingo, furioso, el presidente Trump volvió a recurrir a su nueva herramienta de comunicación favorita, una serie de entrevistas cortas con periodistas. Y en concreto, con los de Axios, un pequeño medio que se ha transformado en la mejor forma de entender los mensajes que quiere transmitir la Administración. «¿Por qué ordenó Bibi un puto ataque? Estaba tan cabreado. Se lo hice saber. No le queda una puta brizna de juicio. Se lo hice saber», le dijo Trump al medio, arremetiendo una vez más contra su principal aliado por los últimos bombardeos sobre Líbano.

«El enemigo, que atacó para llevar a cabo sus designios malintencionados, ha visto todos sus objetivos reducidos a la nada, y la República Islámica de Irán ha logrado grandes victorias en esta guerra», celebró por su parte el viceministro iraní de Asuntos Exteriores, Kazem Gharibabadi, en declaraciones a la televisión estatal iraní. Fue el primer alto cargo iraní en pronunciarse.

Trump dio instrucciones en su tuit para terminar el bloqueo norteamericano a los puertos iraníes, pero no están claros los próximos pasos por parte iraní. Si hoy mismo habrá una reapertura total, si será progresiva o cómo se va a vigilar el cumplimiento de lo pactado. Una de las dudas principales, y fundamentales, es si este principio de acuerdo permitirá levantar las sanciones y restricciones a la venta del petróleo iraní.

En base a información de ElMundo.es


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