La parte sustancial de este acuerdo dice que los Estados Unidos van a reducir temporariamente los aranceles impuestos a las importaciones de productos chinos del 145 al 30%, al tiempo que China los va a bajar del 125 al 10%.
Ambas partes también han acordado establecer «un mecanismo para continuar las conversaciones sobre las relaciones económicas y comerciales», encabezado por el viceprimer ministro chino, He Lifeng, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, según el comunicado.
“Estas conversaciones podrían celebrarse alternativamente en China y Estados Unidos, o en un tercer país, previo acuerdo entre las partes. Según sea necesario, ambas partes podrán mantener consultas de trabajo sobre cuestiones económicas y comerciales relevantes”, añade el mismo comunicado.