Se trata, otra vez más, del uso abusivo de un espacio neutral y de la utilización partidista de unas instalaciones estatales que existen para servir a todos los ciudadanos, tanto a los que simpatizan con el gobierno como a los que se oponen a él.
Durante la pasada campaña para las elecciones provinciales de mayo, el gobierno provincial y, especialmente, el de la Municipalidad de Salta, aprovechó la exposición de los edificios públicos para promocionar a sus candidatos en la parte exterior. Pero en esta ocasión se ha dado un paso más allá en una dirección claramente abusiva, al colocar la propaganda electoral detrás del cercado perimetral que señala los límites del inmueble, no con otra intención que la de asegurar su máxima visibilidad y minimizar el riesgo de vandalismo.
El presidente de la empresa Aguas del Norte deberá dar explicaciones por este uso partidista del inmueble de Tres Cerritos. De no hacerlo oportunamente, deberá ser considerado cómplice de una maniobra abusiva y distorsiva de la equitativa competencia electoral que persigue el inocultable fin de captar votos para el partido del gobierno.
