El comunicado fiscal hace hincapié en la «supuesta demora» en la entrega a las familias de los cuerpos de los dos trabajadores fallecidos, algo que la autoridad fiscal niega.
Añade Buabse que tales prácticas se ejecutan «bajo estrictos protocolos de bioseguridad y actuación forense aplicables a este tipo de hechos», negando al mismo tiempo que la entrega de los cuerpos haya sido retrasadas por «decisiones arbitrarias». Al contrario —dice Buabse— se está cumpliendo estrictamente con pericias científicas requeridas para determinar con precisión las causas de los fallecimientos.
“No existe demora evitable ni falta de predisposición para la entrega de los cuerpos a los familiares. No hay margen para precipitaciones o ligerezas en tiempos que son necesarios para garantizar una investigación adecuada. Esto responde al cumplimiento de protocolos y a los tiempos que demandan los exámenes toxicológicos imprescindibles”, afirmó la directora del CIF.
Ante las circunstancias en las que ocurrió el hecho, el CIF desplegó durante toda la jornada de ayer un trabajo interdisciplinario orientado a establecer las probables causas de las muertes y preservar las evidencias biológicas necesarias para la investigación.
Conforme al protocolo establecido, a los dos fallecidos se les practicó el examen cadavérico y la toma de muestras de sangre, las cuales fueron acondicionadas bajo estrictas medidas de seguridad y trasladadas desde la Nueva Orán hacia la sede central del CIF en la ciudad de Salta, en donde fueron procesadas de manera inmediata en el gabinete de toxicología.
Buabse informó además que se realizó una reunión de la que participaron especialistas del organismo, personal de medicina legal, criminalística y representantes de la Fiscalía interviniente.
Asimismo, indicó que las autopsias se llevan a cabo en la ciudad de la Nueva Orán, extremando las medidas de seguridad y bajo un estricto protocolo de bioseguridad, debido a la posible presencia de sustancias o gases que pudieran emanar de los cuerpos.
Precisó que en las pericias intervienen dos médicos, dos evisceradores y un técnico encargado del sistema de imágenes (domo). El procedimiento es supervisado desde Salta, por la encargada de biohigiene y seguridad, Valeria Oulier; el coordinador de la división medicina legal, Gabriel Kosmatos; el responsable del servicio de toxicología, Javier Stchambler, y el auxiliar fiscal del CIF, Nicolás Montaldi.
La directora del CIF explicó que el procedimiento se desarrolla mediante el uso de máscaras con filtros de carbono, trajes de alta densidad de protección y demás elementos de seguridad personal.
Finalmente, aclaró que una vez concluidas las autopsias y los estudios correspondientes, será la Fiscalía la que disponga la entrega de los cuerpos a sus familiares, mientras el CIF continuará trabajando sobre las muestras obtenidas.
Los tiempos de entrega, en consecuencia, dependen exclusivamente de los protocolos vigentes y de las decisiones médicas y fiscales adoptadas en el marco de la investigación.
