El Niño podría empujar a más familias a la vulnerabilidad al provocar sequía en el Corredor Seco de América Central. También se espera un aumento de las precipitaciones en América del Sur y cambios en las temperaturas en toda la región.
Las medidas incluyen transferencias de efectivo, distribución de insumos agrícolas y rehabilitación de sistemas de abastecimiento de agua y riego.
A pesar de los avances logrados en los últimos años, más de 33 millones de personas siguen padeciendo hambre. Además, la región representa el 22% de las pérdidas mundiales por desastres agrícolas, estimadas en más de 700.000 millones de dólares.
Los organismos también advierten de que los elevados precios del combustible, los fertilizantes y los alimentos podrían agravar aún más la situación. La inflación puede reducir el poder adquisitivo de los hogares y aumentar la presión sobre los sistemas de protección social y humanitaria.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) prevé que el fenómeno alcance su máxima intensidad hacia finales de año.
*Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y Programa Mundial de Alimentos (PMA).
Fuente: ONU en https://news.un.org/es/story/2026/05/1541457


