Treinta y un años después del genocidio de Srebrenica, tres supervivientes que hoy trabajan en el Centro Memorial del Genocidio de Srebrenica aseguran que preservar la memoria de las víctimas es también una forma de combatir el negacionismo y evitar que la historia se repita.
Recordar también ayuda a sanar
Almasa Salihovic tenía ocho años cuando sobrevivió al genocidio. Perdió a su hermano y a varios tíos durante la masacre.Cinco años atrás decidió comenzar a trabajar en el Centro Memorial de Srebrenica para contribuir a preservar la historia de las víctimas.
“Estoy convencida de que recordar ayuda a sanar, ayuda a sanar a tu familia”, afirmó.
Cada vez que cuenta la historia de su hermano y de su familia, siente que también está contando la historia de miles de personas que vivieron la misma tragedia.
Un memorial construido donde miles buscaron protección
El Centro Memorial de Srebrenica se levanta en el mismo lugar donde miles de personas buscaron refugio bajo la protección de los cascos azules de las Naciones Unidas.Hoy conserva documentos, testimonios y objetos personales recuperados de las fosas comunes para mantener viva la memoria de las víctimas.
Entre ellos se encuentra una bota perteneciente al primo de Azir Osmanovic, asesinado cuando tenía apenas 16 años. Sus dos hermanos también murieron durante el genocidio.
“Es parte de nuestra historia y de nuestra obligación hablar del genocidio de Srebrenica y de todo lo que vivimos aquí”, aseguró Osmanovic.
La negación es la última etapa del genocidio
Más de tres décadas después, los supervivientes consideran que la amenaza no ha desaparecido.“Lo que más me asusta es que haya personas que lo nieguen”, afirmó Salihovic.
Explicó que muchos jóvenes están creciendo con narrativas falsas que sostienen que el genocidio nunca ocurrió o que quienes murieron eran únicamente combatientes.
Para Amra Begic Fazlic, quien regresó a vivir a Srebrenica en 2003 después de haber huido durante la guerra, la negación constituye una amenaza adicional.
“Según la definición, la negación es la última etapa del genocidio. Desgraciadamente, en Bosnia podemos hablar ahora incluso de una etapa más: la glorificación de los criminales de guerra”, advirtió.
El mayor crimen en Europa desde el Holocausto
La guerra de Bosnia y Herzegovina dejó más de 100.000 personas muertas y más de dos millones de desplazados entre 1992 y 1995.En julio de 1995, las fuerzas serbobosnias tomaron Srebrenica, una zona que había sido declarada segura por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y asesinaron a más de 8300 hombres y niños musulmanes bosnios. Alrededor de 25.000 mujeres, niños y personas mayores fueron expulsados por la fuerza.
La Corte Internacional de Justicia y el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia calificaron posteriormente la masacre como un acto de genocidio.
Las Naciones Unidas también reconocieron posteriormente su fracaso colectivo para impedir la matanza.
Un día para preservar la memoria
En mayo de 2024, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 11 de julio como el Día Internacional de Reflexión y Conmemoración del Genocidio de Srebrenica de 1995.La resolución condena toda negación del genocidio, insta a los Estados Miembros a preservar los hechos históricamente comprobados mediante la educación y la memoria, y pide reforzar los esfuerzos para prevenir futuros genocidios.
Con motivo de la conmemoración de este año, las Naciones Unidas celebraron un acto en la sede de Nueva York para recordar a las víctimas y reafirmar el compromiso de la comunidad internacional con la verdad, la justicia y la prevención de las atrocidades masivas.
Fuente: ONU en https://news.un.org/es/story/2026/07/1541665