Si la crisis de COVID-19 provocó grandes desafíos en todo el mundo, una nueva agitación en Europa nos recuerda que nuestros principios democráticos están constantemente amenazados. De hecho, ahora más que nunca, la democracia está viviendo un retroceso, el espacio cívico se reduce, la desconfianza, la desinformación y la desinformación crecen, al tiempo que las amenazas a la libertad de los periodistas y los trabajadores de los medios de comunicación aumentan día a día.
Unos medios de comunicación libres, independientes y pluralistas, capaces de informar al público sobre cuestiones de interés público, son un elemento clave de la democracia. Permite a los ciudadanos tomar decisiones con conocimiento de causa y hacer que los gobiernos rindan cuentas sobre sus decisiones. Cuando la libertad de los medios de comunicación se ve amenazada, el flujo de información puede verse distorsionado, sofocado o completamente interrumpido. Cada vez más, los periodistas de todo el mundo se enfrentan a limitaciones para trabajar libremente, lo que tiene un impacto significativo en los derechos humanos, la democracia y el desarrollo.
El Secretario General António Guterres subraya en su mensaje para 2022 que la democracia no puede sobrevivir sin libertad de prensa y sin libertad de expresión.
El declive de la libertad de prensa
Según la UNESCO, el 85% de la población mundial ha experimentado ha experimentado una reducción en la libertad de prensa en su país en los últimos cinco años.En general, los medios de comunicación se enfrentan a crecientes ataques, tanto físicos como a través de Internet: detenciones más frecuentes de periodistas; uso excesivo de las leyes contra la difamación o la ciberseguridad, y un aumento del uso de las demandas Leyes Estratégicas contra la Participación Pública (SLAPPS, por sus siglas en inglés) y las tecnologías de vigilancia. Asimismo, la crisis de la COVID-19 también ha puesto de manifiesto la importancia que tiene para los medios de comunicación la recopilación y evaluación de los hechos y la lucha contra la desinformación. Garantizar la seguridad en línea es igualmente importante.
Las mujeres periodistas son un objetivo especial. La UNESCO y el Centro Internacional de Periodistas (ICFJ) descubrieron que el 73% de las 714 mujeres que se identificaron como periodistas en 125 países declararon haber sido víctimas de violencia en línea mientras realizaban su trabajo.
Los intentos de amordazar a la prensa son cada vez más flagrantes y los periodistas suelen pagar un alto precio. Entre 2016 y finales de 2021, la UNESCO registró la muerte de 455 periodistas, que fueron asesinados durante o por su trabajo.
En el documento "Nuestra Agenda Común", el Secretario General señala el importante papel de la sociedad civil en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que es esencial para garantizar unos medios de comunicación libres, independientes y pluralistas. De Gambia a Ucrania y de Túnez a Sri Lanka, las organizaciones de la sociedad civil han elaborado marcos jurídicos para el acceso a la información; para combatir la incitación al odio y apoyar el periodismo ciudadano de base; para luchar contra la desinformación y la mala información; y para apoyar los derechos de los medios de comunicación.
Además, este año se cumple el 10º aniversario del Plan de Acción de la ONU sobre la Seguridad de los Periodistas y la Cuestión de la Impunidad. Sin embargo, aún queda mucho por hacer para reforzar su aplicación como marco de coordinación de múltiples partes interesadas para proteger a los periodistas y luchar contra la impunidad. Por ello, el Secretario General de la ONU, António Guterres, insta a los gobiernos, a las organizaciones de medios de comunicación y a las empresas tecnológicas de todo el mundo a apoyar la labor de los medios de comunicación para que que los periodistas puedan seguir publicando la verdad al poder, denuncien las mentiras y construyan instituciones y sociedades fuertes y resilientes.
Mensaje del Secretario General para 2022
Hoy se celebra el 15o aniversario del Día Internacional de la Democracia.Sin embargo, en todo el mundo, la democracia está perdiendo terreno.
El espacio cívico se va achicando.
La desconfianza y la desinformación van en aumento.
Y la polarización socava las instituciones democráticas. Ya es hora de dar la voz de alarma.
Ya es hora de reafirmar que la democracia, el desarrollo y los derechos humanos son interdependientes y se refuerzan entre sí.
Ya es hora de defender los principios democráticos de igualdad, inclusión y solidaridad.
Y de defender a quienes luchan por garantizar el estado de derecho y promover la participación plena en la toma de decisiones.
Este año, nos centramos en uno de los pilares de las sociedades democráticas: los medios de comunicación libres, independientes y pluralistas.
Los intentos de silenciar a los periodistas, especialmente a las mujeres, son cada día más descarados, pues van desde la agresión verbal hasta la vigilancia en línea y el acoso judicial.
El personal de los medios de comunicación es censurado, detenido, sometido a violencia física e incluso asesinado, a menudo con impunidad.
Estos caminos oscuros conducen inevitablemente a inestabilidad, injusticia e incluso a algo peor.
Sin libertad de prensa, la democracia no puede sobrevivir. Sin libertad de expresión, no hay libertad.
En el Día de la Democracia y todos los días, unámonos para garantizar la libertad y proteger los derechos de todas las personas en todo el mundo.
Muchas gracias.
Fuente: Organización de las Naciones Unidas - en https://www.un.org/es/observances/democracy-day