El señor Manuel Garrido, presidente de Innocence Project Argentina, ha exigido también la pronta liberación del jardinero sanlorenceño Santos Clemente Vera, condenado sorpresivamente en 2006 por un tribunal que no celebró juicio oral alguno, que no lo interrogó ni tuvo jamás al acusado en su presencia y que resolvió sobre un expediente exactamente igual al que meses antes había propiciado la absolución de Vera por el mismo hecho.
La organización considera que Vera es inocente, entre otros motivos porque el ADN hallado en la escena del crimen «no es compatible con el detenido ni con su línea paterna». Innocence Project atribuye la condena de Vera a una interpretación sesgada por parte de los jueces Luciano Martini Bonari y Rubén Eduardo Arias Nallar del dictamen del perito oficial, cuyos resultados -según el propio perito- no son concluyentes.
«Hay estudios genéticos y familiares de las víctimas que sostienen la inocencia de Clemente Vera. Hace seis años que se pide un nuevo juicio y la Corte Suprema sigue sin responder. Se trata de un inocente preso y de dos femicidios sin resolver. Se trata de hacer justicia», ha subrayado Garrido.
La organización sostiene que s«e realizaron dos análisis de las muestras extraídas a las víctimas. El realizado por genetistas forenses de Francia a pedido de jueces de ese país indicó que el ADN obtenido no es compatible con Vera ni con su línea paterna. Este resultado es contrario a lo afirmado por el perito oficial local, que fue tomado en cuenta por los jueces de apelaciones de Salta para condenarlo. Ante esta situación, la evidencia biológica es clave para realizar un nuevo peritaje frente a resultados manifiestamente contradictorios».
Subrayan que «el peritaje no pudo ser reproducido porque las autoridades judiciales dijeron haber extraviado las muestras de ADN remanentes que estaban bajo su cuidado».
El padre de Cassandre
Jean-Michel Bouvier, padre de una de las jóvenes asesinadas, ha pedido en reiteradas ocasiones por la libertad de Santos Clemente Vera.Bouvier ha expresado su esperanza en que la Corte Suprema ordene la reanudación de las investigaciones para conocer la verdad sobre el doble crimen, y anticipó que, en caso de que el tribunal así no lo acordara, su intención es la de acudir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
El crimen de Cassandre Bouvier y Houria Mounmi se produjo cuando ambas -estudiantes en la Sorbona de París- se encontraban de visita en la ciudad de Salta. El suceso conmocionó a la Provincia y tuvo una amplia repercusión nacional e internacional.
Las jóvenes fueron vistas por última vez con vida el 15 de julio de 2011 cuando ingresaron al circuito turístico de la Quebrada de San Lorenzo. Sus cuerpos fueron encontrados dos semanas después, cerca del sendero principal de El Mirador.
Los forenses determinaron en su momento que las dos jóvenes fueron sometidas a tormentos, violadas y finalmente asesinadas a balazos con una escopeta de calibre 22.
