Los condenados son los ciudadanos Víctor Raúl Gamboa (51) y Juan Carlos Acosta (32). El primero ha sido sentenciado a tres años de prisión efectiva y declarado reincidente por sexta vez. El segundo se ha hecho merecedor de la pena de dos años de prisión efectiva como participe secundario del delito.
Pereyra también ha dispuesto que ambos condenados se sometan en la cárcel a tratamiento psicológico de carácter terapéutico por sus adicciones.
Gamboa y Acosta fueron condenados por un robo perpetrado en una vivienda de la calle Filiberto de Menes al 800. Según el portavoz de prensa del Poder Judicial salteño, la denunciante contó que dormía cuando sus perros comenzaron a ladrar. La mujer Se levantó y pudo observar desde una ventana la silueta de personas que aparentemente se retiraban de su domicilio. Cuando revisó sus pertenencias se dio con que le habían robado una garrafa, una amoladora, un televisor LED y una tabla de albañilería, entre otras cosas.
Más tarde, pudo comprobar que los intrusos habían entrado por una ventana del frente de la casa, tras romper una reja y un vidrio.
Los movimientos de los Gamboa y Acosta quedaron registrados en la memoria de los celosos canes ladradores y en las cámaras de seguridad de una vecina.