Todo ocurrió días atrás cuando un vecino de González denunció una persona se había metido en su propiedad, con aparentes fines delictivos. A su vez, el señalado como intruso denunció que el dueño de casa lo lesionó mientras esperaban la gloriosa venida del salvador patrullero.
El caso es que, sin entrar en estos detalles tan finos, el Fiscal Penal n.º 2 de la ciudad de Joaquín V. González, señor César Arturo Saravia, ha imputado de forma provisional al dueño de casa, de 37 años, los delitos de lesiones y amenazas, cometidos en perjuicio del intruso, de 19 años de edad.
Los hechos sucedieron en la madrugada del pasado lunes 22 de septiembre en una vivienda del barrio Loteo Mario Gerez. El dueño de casa se encontraba descansando plácidamente cuando escuchó ruidos y descubrió que una persona desconocida intentaba robarle una moto. El propietario actuó rápidamente y retuvo al presunto ladrón, hasta que llegó la Policía.
Pero, al parecer, no solo lo retuvo sino que le propinó una tunda durante la tensa espera. El joven ladrón no solo denunció a la Policía que el hombre «lo retuvo» (tenía derecho a ello), sino que lo maniató (nada extraño) y lo golpeó con «un trenzado» (suponemos que un lazo de esos con los que se derriban las ovejas y los terneros) y hasta lo amenazó con un arma de fuego.
Dice la información oficial que las lesiones del ladrón fueron constatadas por un médico.
Lo que no dice la información fiscal es que la intrusión en domicilio ajeno con intención de robar constituye un acto ilícito y una agresión ilegítima, frente a la cual el dueño de casa tiene derecho a oponer la legítima defensa, siempre que sus acciones sean proporcionales y necesarias para repeler la agresión o protegerse. No surge de la información oficial que el dueño de casa se hubiera excedido en la legítima defensa, ni hubiera usado de una fuerza excesiva, ni que hubiera provocado la situación de una manera intencionada.
El joven ladrón, de 19 años, fue también empapelado por el fiscal Saravia, como autor de un delito de robo en grado de tentativa y permanece detenido porque tiene antecedentes. En la comisaría los policías lo miran de lejos, no vaya a ser cosa que por darle los buenos días se coman una denuncia por torturas.