Sucedió en el Juzgado de Garantías nº 7 de la ciudad de Salta, a cuyo frente se encuentra, durante el receso judicial, la señora Montoya Quiroga, que normalmente se desempeña en el Tribunal de Juicio de la ciudad de Salta.
Según esta fuente, cuando terminó la transmisión, su vecina (tras gritar seguramente el penal de Montiel) le avisó que había visto a un hombre llevándose un televisor de su casa.
Ante la inesperada noticia, la mujer se vio impedida de festejar la conquista mundialista y volvió a su domicilio para comprobar que, efectivamente, le habían sustraído el televisor de 50 pulgadas, pero además se habían llevado veintitrés mil pesos que había guardado, no dentro del televisor sino fuera de él.
El ladrón, de 30 años, finalmente ha sido condenado a la pena de cinco meses de prisión de ejecución efectiva, por ser autor de un delito de robo simple. La información oficial no habla de una «tentativa» de robo, por lo que cabe suponer, que la mujer denunciante se descargó emocionalmente pero que no pudo recuperar ni el televisor ni los 23.000 pesos, que el ladrón hizo desaparecer como por arte de magia antes de ser «demorado» por los justicieros vecinos.
Montoya Quiroga declaró al condenado reincidente por primera vez y ordenó a la Alcaidía General que proporcione urgente atención psiquiátrica, debiendo suministrarle la medicación correcta en caso que fuera necesario.
Felizmente la jueza Montoya se ha percatado de este arrebato de insania y ha instruido a los carceleros para que tomen las medidas necesarias, incluido el suministro de la «medicación correcta».