Los tres —vinculados a la trama de sobornos y tráfico de influencias que acabó con la destitución y procesamiento del exjuez Claudio Alejandro Parisi— han reconocido ser los autores de los delitos señalados en su oportunidad por los acusadores públicos señoras Alda Daniela Murúa y Mariana Torres, y señores Daniel Espilocín y Carlos Alberto Salinas.
Dicen también los fiscales que el juzgamiento exprés, llevado a cabo por la Primera Sala del Tribunal de Juicio de la ciudad de Salta, fue solicitado por los propios acusados.
En consecuencia, Ortega Serrano deberá cumplir dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional, con de reglas de conducta.
A Conejo Martínez le cayó un año y dos meses de prisión de cumplimiento efectivo, más la accesoria de inhabilitacion para ejercer cargos públicos durante cuatro años, el máximo previsto en el Código Penal argentino para el tipo de delito de que se trata.
Alderete, por su parte, ha sido condenado a dos años y ocho meses de prision condicional, más la accesoria de inhabilitacion perpetua para ejercer cargos publicos.
Según los ficales, ha quedado acreditado que, durante la investigación, Ortega Serrano, en su carácter de abogado, pagó dádivas a un magistrado y a su secretario para obtener beneficios procesales indebidos para sus defendidos. Entre los actos confesados se incluyen la obtención de la detención domiciliaria de César Daniel Martínez, el malogrado Oreja, acusado en su momento tentativa de homicidio. El letrado también ha reconocido la nulidad del requerimiento acusatorio que impidió que la causa sea elevada a juicio, así como la detención domiciliaria y posterior liberación de Matías Ezequiel Chaile, quien hasta la fecha permanece prófugo, acusado de matar a una mujer mientras conducía una camioneta y luego fugarse del lugar y hacer desaparecer el vehículo.
Ortega Serrano admitió, además, haber accedido indebidamente a un expediente judicial y obtenido información reservada sobre registros domiciliarios, pedidos de incautación de celulares y dispositivos de almacenamiento de datos, así como detalles de declaraciones de testigos. Parte de esta información fue compartida por WhatsApp, permitiendo a los investigados anticiparse a las medidas fiscales y alterar el curso normal de la investigación.
Conejo Martínez reconoció haber recibido información confidencial de Ortega Serrano respecto de la investigación del crimen de su hermano Oreja y haberla difundido a terceros, vulnerando así la reserva de los datos judiciales. La acusación da por probado que Conejo aprovechó la información confidencial para borrar datos de sus dispositivos electrónicos e influir sobre testigos a fin de que modifiquen su declaración.
Finalmente, Alderete reconoció haber intermediado entre Ortega Serrano y el juez Parisi para que este recibiera los sobornos acordados.
Los tres, Ortega Serrano, Alderete y Conejo permanecieron durante catorce meses en prisión preventiva hasta la celebración de la audiencia de juicio abreviado, de modo que se tiene por cumplida la condena de Conejo.
Dicen finalmente los fiscales que ahora falta por enjuiciar al exjuez Parisi (actualmente preso) y a su secretario letrado (en prisión domiciliaria). A diferencia de Ortega Serrano, Alderete y Conejo, estos dos que quedan han dicho que nada de abreviado y han optado por la celebración de un juicio oral y publico.