Lo que me ha llamado la atención de este asunto no ha sido tanto la grave metadura de pata del mandatario argentino como las reacciones que se han sucedido después que Milei borrara el tuit en cuestión.
Lo que me llama la atención es que muy pocos han salido a escandalizarse por estas medidas radicales; si lo han hecho, su reacción no ha sido tan brutal como la que los enemigos de Milei han tenido después del tuit borrado.
Pongo como ejemplo la «quietud» de la CGT y de los sindicatos en general frente a una reforma laboral que si la hubiera intentado otro gobierno ya habría ardido el país.
Es extraño que a Milei se le haya intentado crucificar por dar una pista de inversión muy mal orientada y luego por borrar el tuit en el que la dio.
La destemplada reacción de los enemigos del Presidente se parece mucho -para mí- a la de los padres de un mal alumno (que se lleva todas las materias a marzo) pero que sin embargo arman un escándalo y castigan a su hijo por poner los codos sobre la mesa mientras está comiendo.
Me da la impresión de que los enemigos de Milei llevaban más de un año esperando agazapados alguna metedura de pata de su parte. Lo cual está diciendo que todas las otras medidas que el Presidente ha tomado para enderezar la economía del país son acertadas, y si no lo son, por lo menos tienen alguna defensa.
Si Milei no hubiera acertado en algo, sus enemigos ya hubieran cargado contra él con la misma furia que han mostrado tras el borrado del tuit.
Dicho en otras palabras, los ataques después del fiasco de la criptomoneda trucha, lejos de quitársela, le dan la razón al Presidente en casi todo lo demás, aunque no esto no le guste demasiado a sus críticos.
Cuando durante la etapa más aguda de la pandemia, el presidente Donald Trump recomendó a los enfermos de COVID-19 someterse a tratamientos con una potente luz ultravioleta y hacerse inyectar «desinfectante», muchos salieron a criticarlo, por supuesto. Pero no recuerdo que esos críticos hayan sido en su momento tan duros como sus adversarios lo son ahora con Milei. Y eso que Trump no estaba jugando con el dinero de la gente sino con su salud y pudo matar a mucha gente.
A pesar de todo, Trump volvió a ser elegido Presidente de los Estados Unidos.
Aunque no termine de cuadrarme mucho la idea, creo que -a pesar del fiasco criptomonetario- Milei va a volver a ganar las elecciones y va ampliar su grupo parlamentario en el Congreso. Esto no es un deseo; es una simple corazonada.
