Macron ya había hecho gestos al nacionalismo corso tras las protestas provocadas por el asesinato en prisión en marzo de 2022 de Yvan Colonna, condenado a cadena perpetua por el asesinato de un prefecto en 1998. La muerte de Colonna desencadenó en una ola de violentas protestas sin precedentes recientes y elevó la tensión política.
En el discurso que ha pronunciado este jueves ante el Parlamento de Córcega, Macron ha calificado el momento de «histórico» y, tras proclamar que la isla «necesita más libertad», ha llamado a abrir «una nueva etapa» a fin de que la singularidad corsa encuentre pleno reconocimiento dentro de la Constitución francesa. El presidente se ha comprometido a poner sobre la mesa un proyecto en tal sentido en el plazo de seis meses.
Con este movimiento, que apunta a contentar a los nacionalistas corsos más intransigentes, el presidente espera que Córcega quede «anclada plenamente en la República». Según Macron, la proyectada autonomía permitirá poner en valor ciertos aspectos autóctonos -«especificidades», las ha llamado- como el idioma corso, que no está considerado lengua cooficial en el territorio.
El presidente francés ha hablado en Ajaccio ante una Asamblea controlada por los nacionalismo, que por boca de algunos de sus líderes también han reconocido que se avecina un hito inédito. La presidenta de la Asamblea, señora Marie-Antoinette Maupertuis, ha emplazado al presidente de Francia a tomar las riendas para resolver «años de conflicto».
En la misma línea, el presidente del Consejo Ejecutivo de Córcega, Gilles Simeoni, ha dado por sentado que el momento de sellar la autonomía «ha llegado», si bien también ha llamado a «no olvidar» mientras «se curan las heridas».
Fuente: BFMTV