El documento expresa la posición de Pekín sobre una solución política de la crisis ucrania y afirma que “no hay vencedores en un conflicto bélico”. La base de la propuesta china es que “respetarse la soberanía y la integridad territorial de todos los países” y, en tal sentido, dice que “una guerra nuclear no debe librarse y nunca puede ganarse”.
El asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, ha descartado también la propuesta del gigante asiático y ha insistido en que debería haber terminado después del primer punto, que exige “respetar la soberanía de todos los países”. “Esta guerra podría terminar mañana si Rusia dejara de atacar a Ucrania y retirara sus fuerzas”, ha dicho Sullivan en una entrevista concedida a la cadena CNN.
Fuentes diplomáticas europeas resaltan que las ideas que lanza Pekín son conformes al derecho internacional, pero alertan de que la propuesta “no identifica ni distingue entre agresor (Rusia) y agredido (Ucrania) y, por ende, carece de legitimidad objetiva”. El plan, advierten, supone un intento del Gobierno de Xi de responder a la creciente presión internacional para demostrar su estatus de gran potencia y de actor internacional responsable. “Su credibilidad queda aún más comprometida por coincidir su publicación con las presuntas intenciones chinas de suministrar armamento a Rusia (drones)”, concluyen estas fuentes.
