En un post de X, Romero da a entender que buscará mejores aires, porque está convencida de que su persona y sus ideas no son valoradas en el seno del saencismo, en donde es objeto de «imposiciones». No ha dicho qué (o a quiénes) quieren imponerle.
Quiero informar que hemos decidido no formar parte del frente oficialista Unidos por Salta. Hemos retirado nuestro partido @SaltaNosUne_OK ❤️🖤 de dicho frente convencidos que vale la pena sumar en espacios donde se valoran las ideas y las personas sin ningún tipo de…
— Bettina Romero (@RomeroBettina) March 21, 2025
El saencismo no ha recogido el guante ni se ha pronunciado oficialmente sobre la defección de quien sucedió a Sáenz al frente de la Intendencia Municipal de Salta y que completó cuatro años de desastroso gobierno (2019-2023) en la capital de la Provincia.
Extraoficialmente, un punto alto de saencismo ha dicho: «Bettina insinúa que los estándares de Sáenz son demasiado bajos. Tiene razón; por eso en algún momento el Gobernador la tuvo como aliada». «Por esa razón también Bettina perdió la última elección de una forma humillante y no pudo meter a un solo legislador».
El romerismo juega sus cartas con Olmedo y Zapata como principales alfiles, y parece que quiere hacer jugar en primera división al exnochero Jorge Rojas, a quien han convencido de que atacar a Sáenz puede darle algún rédito político.





