Ni Emiliano Durand ni Emiliano Estrada podrán prestar su nombre de pila para llamar a las alianzas políticas con las que pretenden alcanzar, el primero, el cargo de Intendente Municipal de Salta, y el segundo el de Gobernador de la Provincia.
La coincidencia de los nombres provocó una intensa disputa, que llevó a uno de ellos a invocar la anotación previa de «Emiliano» en un registro de carácter puramente mercantil, y al otro a decir que «a nivel nacional» el único «Emiliano» es él.
El Tribunal Electoral, en una decisión inesperada, ha dicho que ni lo uno ni lo otro; que el «El principio rector en derecho electoral es el máximo respeto de la genuina expresión del electorado, valor supremo que el Tribunal Electoral debe resguardar más allá de los intereses particulares de las agrupaciones políticas, procurando evitar todo factor que pudiera favorecer la confusión».
Pero en el caso de los «Emilianos» ha dicho que este nombre «alude a dos personas de reconocida trayectoria política y social en la provincia» (lo cual es una evidente exageración), «erigiéndose como un elemento de definición de la denominación adoptada por ambos frentes». De allí -concluye la autoridad electoral- que, en el caso particular, «se verifique la posibilidad real de confusión en el electorado».
Salvo «Emiliano» Martínez, el Dibu, que no deberá mover ni un solo papel, los otros dos disponen hasta esta tarde a las 18 para decirle al Tribunal Electoral cómo se van a llamar, una vez que eliminen el «Emiliano» de sus denominaciones frentistas.