El Ministerio Público Fiscal de la Provincia de Salta ha difundido a los medios de comunicación fotografías de los vehículos secuestrados al intervenido Intendente Municipal de Profesor Salvador Mazza, señor Rubén Méndez Salazar.
Esta persona se encuentra bajo investigación, pero ni siquiera ha sido detenido por la autoridad competente.
A pesar de su situación (se le imputan delitos muy graves), los objetos que han sido secuestrados durante la diligencia de registro de su domicilio han sido exhibidos por los fiscales, sin respeto por la presunción de inocencia ni por el derecho a la intimidad del investigado, que por ningún motivo debe ser violado.
Ha provocado confusión y no poca indignación que los vehículos que le fueron secuestrados a Méndez, sin que se acreditara ni siquiera de modo indiciario que son producto de la comisión de un delito, hayan sido exhibidos públicamente con un distintivo del Cuerpo de Investigaciones Fiscales de Salta, como si la propiedad de los vehículos hubiera pasado inmediatamente a ser de esta institución.
Quizá lo peor es que los investigadores fiscales han posado con los coches secuestrados como si fueran un trofeo de caza; es decir, como si ellos hubiesen arriesgado su vida para proceder a su incautación.
Nada de eso ha sucedido, puesto que no se ha sabido que el intendente investigado o sus familiares hayan opuesto resistencia a la diligencia de allanamiento.
La culpabilidad del señor Méndez solo puede ser declarada por un tribunal de justicia, a través de una sentencia firme y solo después de un juicio contradictorio en el que se haya asegurado el derecho de defensa del reo. Los fiscales no juzgan ni condenan. Tampoco, lógicamente, pueden exhibir piezas de convicción como si fuesen producto de una hazaña personal, cuando el propietario de tales objetos ni siquiera se encuentra detenido y es desconocida su responsabilidad en los delitos que se le imputan.
Hay muchas personas en Salta (bastante bien conocidas) que tienen patrimonios cuantiosos, casas fastuosas y vehículos caros, cuya procedencia se sospecha que no es del todo lícita. Sin embargo, a ninguno de ellos se los ha allanado ni se ha mostrado públicamente la forma en que viven. El modo en que han procedido los fiscales en el caso del Intendente Municipal de Salvador Mazza hace pensar que la ley no es igual para todos y que, de tanto en tanto, los fiscales buscan saciar la sed de sangre fresca de parte de la sociedad entregando las vísceras de algún político de tercera o cuarta línea.
Así como el Ministerio Público Fiscal ha publicado en su página web las boletas de depósito del dinero en efectivo encontrado durante el allanamiento a la casa de Méndez, deberá publicar en menos de 24 horas el o los documentos que demuestren que, cumpliendo la obligación que impone la ley vigente, ha puesto los vehículos secuestrados al señor Méndez a buen recaudo (en un lugar adecuado para guardar coches y bajo custodia de otras personas que no sean empleados de los fiscales) y que los mismos vehículos han sido prudentemente inmovilizados (con su kilometraje congelado), y con sus puertas, ventanillas y cerraduras debidamente selladas.