Dice también el MPFS que, antes del atentado contra su pareja, el hombre detenido —Jorge Fernando Carrizo— estaba preso con prisión preventiva por un hecho de violencia de género, pero el Juzgado de Garantías a cargo del señor Francisco Oyarzú lo puso en libertad en contra de la opinión de la fiscal del caso, señora Claudia Carreras.
Tras el atentado, desaparecieron tanto Carrizo como la mujer, cuyos familiares denunciaron que se había ausentado de su hogar, «evadiendo la custodia dispuesta en su protección», dice la información oficial, como si la custodia supusiera una especie de condena a la inmovilidad permanente contra la custodiada.
Carrizo fue detenido en la Provincia de Jujuy y casi al mismo tiempo los investigadores dieron con el paradero de la mujer, que ahora será sometida a una revisión médica para comprobar su estado de salud y será «revinculada al grupo familiar». Pero ¿y si no quiere?


