La mujer, llamada Lidia Raquel Cardozo fue condenada a la máxima pena prevista en el Ordenamiento argentino en el mes de septiembre pasado, cuando el Tribunal de Juicio, integrado por los magistrados Leonardo Gabriel Feans, Martín Fernando Pérez y Francisco Mascarello la declaró culpable de los delitos de homicidio calificado por el vínculo y lesiones leves calificadas por el vínculo, cometidos en perjuicio de su propio hijo de 11 años de edad.
En su día, quedó acreditado en juicio que Cardozo había sido la autora de la agresión contra el menor con un elemento contundente, lo que le provocó una grave lesión en la cabeza que derivó en su fallecimiento. La autopsia determinó que la causa de muerte fue un traumatismo encéfalo craneano grave por lesión punzopenetrante.
En el mismo proceso, se pudo probar que Cardobo había ejercido con anterioridad violencia física contra el niño, provocándole lesiones que fueron advertidas y denunciadas en el ámbito escolar.



