Al parecer, la carne incautada se encuentra apta para el consumo humano, pero por el momento no se ha informado si el destino de la carga ilegal será la desnaturalización por medios químicos, o la parrilla de alguna seccional.
Según la información oficial del Ministerio Público Fiscal salteño, agentes rurales que controlaban vehículos en un camino alternativo vieron a un vehículo sospechoso. Al interceptarlo para proceder a su identificación, los uniformados notaron que el acompañante tenía manchas de sangre en las mangas, en tanto el vehículo presentaba una carga evidente que hacía descender de forma notable la suspensión trasera.
Tras recomendarle al acompañante un buen detergente para las manchas de su vestimenta, los policías pidieron al conductor que abriera el baúl. En su interior descubrieron distintas partes de un animal vacuno recientemente faenado, sin sellos de frigorífico, sin guía sanitaria y sin ningún tipo de documentación que acreditara propiedad o habilitara el traslado.
El ensangrentado conductor no pudo acreditar la propiedad del animal, por lo que el fiscal Escalante dispuso la incautación de todos los cortes cárnicos —incluidos al menos unos ocho kilos de milanesas— y ordenó la detención del acusado.