En efecto, en la parte final del escrito de denuncia, en el que la letrada que lo firma solicita «el secuestro de elementos electrónicos», se requiere también que el fiscal tramite una orden de allanamiento al domicilio del concejal López.
Pero no solo eso. La denuncia dice también que el examen de los aparatos van a poder arrojar luz sobre «las 'chanchadas' [sic] que realizaba» el concejal López.

El interés del allanamiento solicitado es, pues, doble. Por un lado, va a permitir esclarecer algunos de los delitos denunciados y, por el otro, va a facilitar que la sociedad en su conjunto –siempre ávida de detalles morbosos– conozca las 'chanchadas' que, a juicio de la denunciante, cometía el avieso concejal.
Vista esta imprescindible petición, lo lógico sería que la Corte de Justicia de Salta, en uso de su «iniciativa legislativa no exclusiva» en materia procesal, mandara a reformar de manera urgente el código provincial de procedimientos penales, para facultar a los fiscales a que, además de los delitos de acción pública y crímenes de variada entidad, investiguen las 'chanchadas' que comete la gente en la intimidad de sus alcobas.
El Procurador General de la Provincia ya está pensando en crear, en el seno del Ministerio Público Fiscal, la UCHSEX (Unidad de Chanchadas Sexuales), pero todavía duda a quién poner al frente de la nueva institución.