Según la información oficial del Ministerio Público Fiscal de Salta, el pasado 24 de febrero, un hombre fue sorprendido cuando intentaba agredir físicamente a otro hombre.
Una vez fuera, el acusado persistió en su actitud violenta, insultando y amenazando a los agentes. Ante su resistencia y las amenazas proferidas, los efectivos procedieron a reducirlo y detenerlo. Posteriormente, cuando los policías trasladaban el vehículo del hombre, este comenzó a arrojar piedras contra el patrullero y los agentes, dificultando el procedimiento y entorpeciendo la labor policial.
En medio de la trifulca, el hombre se tomó la molestia de afirmar que era hermano de un funcionario y amigo del Intendente, advirtiendo que con su influencia haría despedir a los agentes de sus trabajos.
El hombre, de 40 años, fue finalmente detenido y ahora el Fiscal Penal de Rosario de Lerma, señor Daniel Alejandro Escalante, le ha imputado los delitos de amenazas, resistencia y atentado a la autoridad.
Según parece desprenderse del título del parte oficial del MPF salteño, el hombre habría cometido el delito de amenazas (149 bis del Código Penal argentino), al haber invocado su «influencia» (hermano de un funcionario y amigo del Intendente), pero tiene más sentido pensar que fue acusado de este delito por haber amenazado de muerte a los policías.

