La detención de los ahora condenados se produjo en un control policial rutinario en el que en un primer momento se detectó que la camioneta en la que viajaban tenía documentación y grabado de cristales que correspondían a otro vehículo.
Los condenados son los ciudadanos Maximiliano Segovia, Facundo Carlos Donat y Gonzalo Nahuel Díaz. A ellos, Oyarzú les ha impuesto una pena de tres años de prisión de ejecución condicional, por un delito de tenencia simple de estupefacientes y otro de adulteración de bienes registrables.
El hecho ocurrió el pasado 2 de noviembre de 2024, cuando agentes de la Dirección de Seguridad Urbana interceptaron una camioneta que circulaba de manera sospechosa por la zona.
Tras comprobar la adulteración de la documentación y los cristales, la Policía descubrió que uno de los ocupantes del vehículo portaba sustancias estupefacientes y una suma de dinero en efectivo.
