Según la información oficial de la Corte de Justicia de Salta, el pasado 9 de septiembre (hace solo un poco más de dos semanas atrás) el ahora condenado penetró en una finca cercana a la localidad de General Mosconi y se robó ocho chanchos del corral del lugar.
La dueña del corral denunció el hecho y la Policía detuvo al ladrón, a quien sorprendió «con elementos usados para el faenamiento de los animales y con uno de ellos en su poder».
Al verse rodeado, con el porcino a punto de ser acuchillado entre sus manos, el hombre preguntó a los agentes: «¿Qué chancho?».
La jueza Vásquez —magistrada «flexible y multipropósito» donde las haya— no tuvo flexibilidad ninguna y envió a la cárcel al ladrón y lo declaro reincidente por tercera vez. Al parece, ya había cometido con anterioridad algún chanchicidio.
