Habían sido denunciados por el adquirente en subasta de una casa en la zona centro, que tuvo que promover un juicio para acceder a su propiedad, porque sus ocupantes se negan a abandonarla.
La situación es más grave en el fondo de la propiedad, porque, según la información oficial del Ministerio Público Fiscal de Salta, allí se robaron hasta los techos y las paredes. Solo dejaron algunas columnas y muros destruidos sobre el suelo.
El sorprendido propietario denunció daños en la estructura del edificio e incluso una multa con la empresa del gas, ya que sus anteriores moradores tenían deuda y habían hecho conexiones clandestinas.
En el decreto de imputación se reprocha a los imputados, ocupantes del inmueble, que pese a estar notificados y al tanto de todo el proceso de subasta llevado a cabo, a sabiendas de la venta, decidieron apoderarse ilegítimamente y ejerciendo violencia en las cosas de griferías, luminarias, elementos de instalación eléctrica, hídrica, materiales de ladrillo y chapa, desmantelando el inmueble en cuestión, provocando con ello daños en los muros del fondo del inmueble, destruidos intencionalmente, generando escombros, totalmente inutilizables en represalia por haber sido desalojados del inmueble.