Eso es lo que sostiene la Fiscal Penal nº 1 de la ciudad de la Nueva Orán, señora Alda Daniela Murúa, que ha imputado a siete personas el delito de robo en despoblado y en banda, después de que una minuciosa investigación pusiera de manifiesto que estas personas, de forma organizada, robaban las frutas de una finca.
La investigación a cargo de los sabuesos de la Policía logró establecer el modus operandi: personas desconocidas conseguían entrar a la finca tras dañar los cercos y cortinas de árboles y sustraían cítricos que allí se producen.
Dice la información oficial que, con los elementos de convicción necesarios, la fiscal Murúa solicitó al Juzgado de Garantías orden de allanamiento, secuestro y detención para 14 domicilios vinculados a las personas investigadas (dos domicilios por cada uno de los detenidos).
Era poco menos que evidente que en los registros se iban a encontrar jaulas con naranjas y limones, celulares, bolsas de arpillera y motocicletas acondicionadas para el traslado de lo sustraído. Todos estos elementos han sido secuestrados por orden judicial.