La sentencia condena a dos hermanos residentes en el barrio Primavera de la ciudad oranense.
El mayor de 31 años ha sido declarado culpable de los delitos de actos de crueldad animal, robo simple, amenazas con arma y exhibiciones obscenas (de otras armas). Cumplirá una pena de dos años de prisión de ejecución condicional.
El menor, de 28 años, cometió los delitos de crueldad animal y robo simple. Cumplirá un año y seis meses de prisión de ejecución condicional.
Lo más llamativo de la noticia es que, durante un registro practicado en el domicilio de los hermanos se encontró a dos perros atados y embadurnados en aceite, señal de que los dueños de casa planeaban meterlos en una sartén.
En el mismo procedimiento se encontraron huesos calcinados cerca de una fogata y entre los residuos del lugar. Según los estudios periciales, los restos óseos podrían corresponder a otros animales que corrieron la misma suerte del quemado y abandonado entre el 10 y el 15 de mayo. De tratarse de otro tipo de huesos, la situación de los hermanos a estas horas sería un poco más complicada.
La información oficial de la Corte de Justicia dice que un informe socioambiental realizado en la zona de residencia de los acusados reveló que los vecinos se quejaban de la violencia de los hermanos, que ya habían sido denunciados con anterioridad, por otros hechos delictivos, como por ejemplo las exhibiciones obscenas, que la información oficial no dice cuándo sucedieron, de qué modo y quiénes fueron las víctimas, porque si una cosa es segura es que en este caso la víctima no fue un perro.
