Los hechos ocurrieron en un paraje cerca de Nazareno. La niña le contó a su madre que el maestro la había tocado en sus partes dentro del aula y en el comedor del establecimiento, en momentos en que la directora se encontraba ausente.
El agresor, maestro de séptimo grado, de 47 años, ha sido condenado a una pena tres años de prisión condicional. El juez Javier Araníbar lo ha declarado culpable de cuatro delitos de abuso sexual simple agravados por ser cometidos por un encargado de la educación de la víctima.
El maestro no ingresará en prisión pero deberá cumplir varias reglas de conducta, como por ejemplo someterse a tratamiento psicológico, alejarse a más de 300 metros de la denunciante y de su hija y abstenerse de mantener contacto por cualquier medio con ellas.
Araníbar, juez de la Primera Sala del Tribunal de Juicio de la ciudad de Salta, ha ordenado la extracción de material genético del condenado.
