El profesor -que ostenta el título de maestro mayor de obras- ha sido declarado culpable de un delito de acoso virtual (grooming), en perjuicio de una alumna suya de 16 años de edad.
Según la información oficial de la Corte de Justicia de Salta, el pasado mes de julio, el profesor comenzó a enviarle a su alumna mensajes por WhatsApp. En uno de ellos le decía: «¿Te querés ganar la nota del segundo trimestre? Una botella de vodka y una hora y listo».
La alumna llamó entonces a su padre para contarle que su profesor de albañilería del tercer año de la escuala la acosaba.
Según la información oficial, los mensajes del profesor eran los de un adulto que intentaba manipular a la joven para que accediera a encuentros fuera del ámbito escolar a cambio de obtener buenas calificaciones en su taller.
La chica también contó que algunas veces, mientras se encontraba en el patio de la escuela, el acusado la sujetaba por la cintura y los brazos, al igual que a otras compañeras. La preocupación del denunciante se intensificó cuando supo que dos compañeras de su hija, que también habrían sufrido el mismo acoso, decidieron cambiarse de colegio.
El profesor/albañil reconoció los hechos y manifestó su conformidad con la pena. Dice la información oficial que, además, ofreció disculpas a la víctima y a su familia por el daño y las «molestias» ocasionadas. Visto que estaba perdido, ya no se animó a ofrecerles vodka.
La sentencia de Zunino inhabilita al profesor para ejercer la docencia durante el tiempo de la condena, lo que fue comunicado a la Junta de Calificación de Méritos y Disciplina del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología. Lo curioso es que la sentencia no fue notificada al COPAIPA.
