Según la portavoz del Ministerio Público Fiscal de Salta, las actuaciones comenzaron con una denuncia formulada por una mujer contra su pareja, con la que mantiene una relación de seis años y tiene un hijo en común.
Una vez que salieron del hospital, alrededor de las 5.30 de la madrugada, el acusado inició una discusión con la mujer, que derivó en violencia. Según la información oficial, el hombre insultó a la mujer y la empujó contra las rejas de una escuela. Además, la amenazó diciéndole «te voy a tirar dos piñas y te voy a dejar tirada». Aprovechando el estado de vulnerabilidad de la mujer, el hombre se apoderó de su teléfono celular.
Como consecuencia de la agresión, la mujer sufrió lesiones que fueron acreditadas en el certificado médico, que dice que la mujer presentaba un hematoma en el área occipital.
El fiscal Escalante puso de relieve que el agresor incurrió también en desobediencia judicial, ya que se encontraba debidamente notificado de la prohibición de ejercer actos de violencia física y psíquica contra su mujer, medidas acordadas en otro procedimiento por un Juzgado de Violencia de Género.