Según la información oficial del Ministerio Público Fiscal de Salta, la investigación se inició tras la denuncia formulada por los propietarios o responsables de la finca El Juncal, que pusieron en conocimiento de la autoridad que personas desconocidas habían penetrado a una habitación de la finca utilizada como «monturero», tras forzar una ventana.
En el curso de dicha audiencia se produjo un acuerdo de conformidad entre las partes y el acusado admitió su participación en el hecho.
Tras la denuncia se puso en marcha la maquinaria de investigación de la Policía y, tras algunos registros, logró dar con parte del botín. Asimismo, se individualizó a personas presuntamente vinculadas con la tenencia y comercialización de los bienes robados, lo que permitió avanzar en la causa.
Una de estas personas, detenida e imputada, fue la que, asistida por un defensor oficial, reconoció haber tenido en su poder y dispuestos los objetos gauchescos, de modo que su conducta fue encuadrada en la figura del encubrimiento, lo que permitió arribar a un acuerdo de juicio abreviado y a una pena de un año de prisión en suspenso.
Mientras, las otras dos personas involucradas han sido declaradas en rebeldía procesal, por lo que la investigación respecto de ellas continúa vigente hasta tanto sean localizadas y puestas a derecho (o al revés).
