El dueño de casa aprovechó la situación para obligarla a mantener relaciones sexuales, lo que consiguió mediante amenazas y violencia física. Además, el hombre grabó la escena con intención de extorsionar a la mujer o coaccioanarla para que no denunciara la violación.
Los jueces de la Sexta Sala del Tribunal de Juicio de la ciudad de Salta finalmente condenaron al acusado a una pena de nueve años de prisión de ejecución efectiva, por un delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de armas y otro de coacción agravada por el uso de armas.
Según el relato del servicio de prensa del Ministerio Público Fiscal salteño, el violador uitilizó un cuchillo grande tipo carnicero, de mango blanco, para aumentar su poder intimidatorio.
Posteriormente, con el objetivo de evitar que la mujer lo denunciara, la amenazó con «cortarla en pedacitos» y la coaccionó para que retomara la relación, diciéndole que, si no accedía, publicaría en las redes el video sexual.
