Según informa el portavoz de prensa del Poder Judicial salteño, el magistrado ha considerado que el hombre es culpable de dos delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, la guarda y la convivencia y otro de abuso sexual gravemente ultrajante por la reiteración, agravado por las mismas circunstancias.
Al denunciar los hechos, la mujer, que dijo actuar en nombre de su hija de 15 años, relató que se enteró de lo sucedido porque otra de sus hijas le comentó a su maestra que su hermana era objeto de abusos sexuales por su padre.
Según el portavoz judicial, la menor agredida le confirmó luego a su madre, en sede policial, que su padre la sometía sexualmente desde que tenía 10 años. La joven dijo que el condenado la amenazaba diciéndole que, si le contaba a su madre, le iba a pegar con un cinto de cuero que tenía en casa.
El juez Riera ordenó el inmediato ingreso en prisión del hombre condenado, recomendó que se someta a tratamiento psicológico y dispuso que le sea extraído material genético para su inclusión en los registros de agresores sexuales.