Según la información oficial, el pasado día 18 de agosto, la titular de este último órgano, señora Sandra Espeche, decretó la libertad con medidas cautelares de dos mujeres: Fernanda Melina Farfán y Romina Belén Martínez, acusadas de un delito de sextorsión.
Esta circunstancia motivó que los fiscales las tuvieran por prófugas y que por este motivo interpusieran en fecha 4 de septiembre el recurso de apelación contra la decisión de la jueza Espeche.
El recurso fue tramitado ante el Tribunal de Impugnación y el Ministerio Público Fiscal estuvo representado en esta instancia por la señora Ana Inés Salinas Odorisio, en su carácter de fiscal interina a cargo de la Fiscalía de Impugnación nº 1.
Salinas Odorisio pidió la detención de las dos mujeres y que el pedido de captura fuese comunicado al Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (SIFECOP).
Al estimar el recurso de los fiscales, el Tribunal de Impugnación procedió a revocar la libertad que en su día dispuso la jueza Espeche y ordenó en consecuencia la inmediata detención de las dos mujeres.
Otra persona ingresó a la conversación, aduciendo ser familiar de una supuesta menor con la que el hombre estaba chateando, le reclamó por ello y le exigió el pago de una suma de dinero. Más tarle le hicieron otros requerimientos.
Tras la denuncia y con la intervención de personal especializado de la Fiscalía y de la Unidad de Investigación del CIF, se produjo la detención de las dos mujeres.
Sin embargo, al no apreciar peligro procesal, la jueza Sandra Espeche, dispuso su libertad bajo unas condiciones que las dos mujeres no cumplieron.