La Fiscal a cargo de la investigación –señora Ana Inés Salinas Odorisio– ha pedido al Juzgado de Garantías n.º 4 la apertura de juicio oral contra Ana Inés Maigua y María Carlota Maigua, a las que acusa de 181 delitos de estafa.
Según consta en el expediente, los pagos se realizaban mediante transferencias, tarjetas bancarias o efectivo, mientras que los clientes recibían documentación apócrifa, que incluía reservas inexistentes y facturas fraudulentas.
La maniobra quedó al descubierto con la declaración de proveedores mayoristas y un informe contable que revela que, de los más de 979 millones de pesos ingresados por las hermanas Maigua, 148 millones y más de 460.000 dólares provinieron de damnificados cuyas prestaciones nunca se concretaron. Además, unos 320 millones de pesosfueron desviados a actividades ajenas al sector turístico y los viajes ofrecidos ni siquiera fueron contratados con proveedores.
Simultáneamente al proceso penal, María Carlota Maigua solicitó un concurso preventivo, el cual fue rechazado por el Juzgado de Concursos y Quiebras n.º 1. El tribunal consideró que no existía actividad comercial vigente, no se comprobaban ingresos, y no se presentaba ninguna propuesta de pago a los acreedores.
La Fiscalía sostiene que las acusadas actuaron desde el comienzo con la intención de no cumplir con los servicios ofrecidos, simulando operaciones para obtener un beneficio económico indebido a costa de los damnificados.
La acusación se respalda en una abrumadora cantidad de pruebas secuestradas durante los allanamientos, entre ellas cuadernos, fichas, pasaportes, recibos y material publicitario.