Salinas, de 20 años de edad y conocido también por su apodo de “Pucherito”, ha sido declarado autor de los delitos de hurto con escalamiento en grado de tentativa, hurto simple y robo simple.
El 13 de agosto de 2021, la víctima se despertó por unos ruidos. Al levantarse para ver lo que pasaba vio al hombre que la apuntaba con un arma blanca y luego se dio a la fuga llevándose su celular.
Los otros dos hechos ocurrieron la noche del 19 de abril del año pasado. El acusado “Pucherito” aprovechó que el denunciante estaba ocupado con la celebración religiosa de San Expedito, y a las 4 de la madrugada (hora cúlmine de las honras al santo extraoficial de la iglesia católica) entró por una ventana y se llevó dos celulares y una amoladora de un dormitorio. En ese momento, un niño de 8 años se despertó y lo vio salir, por lo que gritó llamando a su padre, que apenas lo pudo escuchar entre medios de los cohetes y las serpentinas de San Expedito.
Dos horas después, “Pucherito” entró en otra casa saltando la verja. Allí fue atrapado por su vecino cuando intentaba llevarse una garrafa y una netbook. El juez Primucci todavía se pregunta cómo hizo el condenado para agarrar las dos cosas al mismo tiempo.