Lo llamativo de este convenio no es solo que el gobierno provincial se haya decidido ayudar a jóvenes salteños que cursan estudios en una universidad privada que se encuentra fuera de Salta (y que al mismo tiempo no pueda subvencionar el transporte para los universitarios que estudian en Salta), sino que la Universidad Torcuato Di Tella no asume ninguna obligación, ni económica ni académica.
Otra curiosidad es que, a pesar de que la prestación está íntegramente a cargo del Estado provincial salteño, será la universidad —y no el gobierno de Salta— la que actualizará periódicamente la cantidad de las becas, «para preservar su poder adquisitivo, sin que ello implique costos adicionales para la Provincia». La información oficial no dice de ningún modo quién o cómo pagarán los aumentos, ni de qué forma el Estado salteño dejará de incurrir en «costos adicionales».
En otro apartado, la comunicación oficial del gobierno que las becas estarán orientadas «prioritariamente» a estudiantes que ingresen a carreras «estratégicas» (se menciona las de economía, administración de empresas, ingeniería industrial, tecnología digital, diseño, estudios internacionales y economía empresarial. En ningún momento se menciona por qué motivo el gobierno (o la universidad consideran a estos estudios (y no a otros) como «estratégicos» y cómo se arbitrará el conflicto de igualdad que se inevitablemente producirá con otros estudiantes salteños de la misma universidad que cursen carreras diferentes, que tienen los mismos gastos de residencia.
Más adelante, dice que la UTDT podrá complementar las ayudas del gobierno «mediante el otorgamiento de becas de arancel totales o parciales», lo cual deja en completa libertad a la universidad para conceder o no tales becas y sin que se establezca una «prioridad» a favor de los estudiantes salteños.
El programa regirá para la cohorte de estudiantes que ingresará en marzo de 2027 y establece que los beneficiarios deberán mantener su condición de alumnos regulares para conservar el apoyo. En caso de interrupción de los estudios, los fondos remanentes podrán ser reasignados a nuevas acciones de apoyo educativo, garantizando el uso eficiente de los recursos destinados a la formación de jóvenes salteños.