El suceso, calificado por el ministro de Transportes como “tremendamente extraño”, tuvo lugar la tarde de ayer, pasadas las 19:30 horas, cuando un tren Iryo de larga distancia descarriló durante su trayecto entre Málaga y Madrid. Dos de sus vagones volcaban e invadían el sentido contrario entonces.
A las 19:50 horas llegaban las primeras llamadas al servicio de emergencias alertando de un suceso, del que aún se desconocen las causas. El tren de larga distancia Iryo 6189 había descarrilado en los desvíos de entrada de la vía 1 de Adamuz, invadiendo la vía contigua. Por esa misma vía circulaba el tren de larga distancia Alvia 2384, que había salido desde Puerta de Atocha en dirección Huelva, el cual también había descarriado. El primero de los trenes, de propiedad italiana, discurría con 317 pasajeros en su interior, mientras que el Alvia llevaba un centenar de pasajeros. Según fuentes oficiales, a la hora de la colisión, este último tren viajaba a 200 kilómetros por hora en una zona que es una recta.
Desde el centro de emergencias de la estación de Atocha, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha comparecido a las 0:45 horas para informar sobre el último minuto del accidente ferroviario en Adamuz. En sus declaraciones, Puente indicaba que se desconocen las causas que han originado el volcado de los vagones del tren Iryo, invadiendo el sentido contrario, aunque califica lo ocurrido de “tremendamente extraño” al tratarse de una recta.
“La cabecera del tren que circulaba de Madrid a Huelva ha impactado con uno o varios de esos coches”, relataba el ministro. Los dos primeros vagones del Alvia, donde viajaban 37 y 16 personas, respectivamente, han “resultado despedidos” y es aquí donde se han causado el mayor número de heridos y víctimas mortales. Estas 53 personas viajaban en los vagones que han caído en el terraplén de cuatro metros.
Con información de Infobae.com
