Los terremotos se encuentran entre los desastres naturales más mortales y, a menudo, ocurren sin previo aviso, causando una devastadora pérdida de vidas y daños sociales, económicos y psicológicos duraderos. Los recientes terremotos en países como Myanmar y Afganistán son recordatorios contundentes de cómo estos eventos pueden destruir infraestructuras, desplazar comunidades enteras y afectar a generaciones mucho después de que la tierra deje de temblar.
El riesgo sísmico está impulsado por factores como la rápida urbanización en zonas sísmicas, infraestructuras débiles o envejecidas, la pobreza, la desigualdad y la escasa aplicación de los códigos de construcción. Ante ello es esencial informar y concienciar acerca de los riesgos y desarrollar infraestructuras resilientes.
En reconocimiento de las graves consecuencias de estos desastres, las Naciones Unidas han declarado el 29 de abril como el Día Internacional en Memoria de las Víctimas de los Terremotos y la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) es la encargada de liderar su conmemoración. Este día ofrece un momento para recordar a quienes se perdieron y renovar el compromiso con la prevención, la preparación y la reconstrucción mejorada, en consonancia con las prioridades del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres.
Acciones clave para reducir el riesgo sísmico y proteger vidas
En la conmemoración de este día, se invita a los países y socios a:- Recordar e informar: Honrar a quienes han fallecido y apoyar a los supervivientes, utilizando este día para sensibilizar sobre los riesgos sísmicos y fortalecer la confianza, la preparación y la toma de decisiones informadas en toda la sociedad.
- Reducir el riesgo mediante la acción: Compartir y ampliar soluciones comprobadas —como códigos de construcción más estrictos, preparación en escuelas y lugares de trabajo, y enfoques comunitarios— e integrar la planificación informada sobre el riesgo para prepararse para una recuperación resiliente antes de que ocurran los desastres.
- Invertir en resiliencia: Movilizar financiación y alianzas para apoyar inversiones informadas sobre el riesgo, infraestructura resiliente y la rehabilitación de instalaciones críticas, dando prioridad a los países y comunidades más vulnerables y de alto riesgo.
Antecedentes
En abril de 2025, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 29 de abril como el Día Internacional en Memoria de las Víctimas de los Terremotos, invitando a todos los Estados Miembros, organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales pertinentes a colaborar en su conmemoración.Al hacerlo, la Asamblea General reafirmó su compromiso con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y recordó el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015–2030, reconociendo que los desastres continúan socavando el desarrollo sostenible.
Estos compromisos subrayan que comprender el riesgo de desastres, fortalecer la prevención y la mitigación, y mejorar la preparación y la respuesta eficaz son esenciales para proteger vidas y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030.
Mensajes clave
- Los terremotos no se pueden prevenir, pero sus impactos pueden reducirse mediante la reducción proactiva del riesgo de desastres.- La reducción de muertes por terremotos depende de edificaciones más seguras y una mejor planificación.
- El Banco Mundial estima que hacer la infraestructura más resiliente cuesta aproximadamente un 3% más inicialmente, pero genera 4 dólares por cada dólar invertido al reducir daños e interrupciones.
- Se debe informar adecuadamente sobre los riesgos de los terremotos, preparar a las comunidades antes de los desastres y aprovechar la recuperación para reconstruir mejor. - Una comunicación clara y confiable es esencial para mantener a la población preparada y hacer de la seguridad sísmica parte de una buena gobernanza, no solo de campañas de concienciación.
Mensaje del Secretario General para 2026
Los terremotos son uno de los peligros naturales más mortíferos. En cuestión de segundos, pueden convertir los hogares en ruinas, echar por tierra décadas de progreso y cobrarse miles de vidas.En este primer Día Internacional en Memoria de las Víctimas de Terremotos, rindamos homenaje a quienes perdieron la vida invirtiendo en la resiliencia ante los desastres.
La adopción de medidas de prevención eficaces, desde simulacros periódicos hasta normas de construcción más estrictas y una mejor planificación urbana, es fundamental para proteger a las comunidades. Y la solidaridad internacional es imprescindible para las actividades de respuesta y recuperación.
Los terremotos son inevitables, pero la devastación que causan no tiene por qué serlo.
Con determinación y anticipación, podemos construir pueblos y ciudades más seguros, por mucho que tiemble la tierra.
Fuente: ONU en https://www.un.org/es/observances/earthquake-victims-day
