Las pre-suposiciones kirchneristas aumentaban mientras su encarcelada líder cursaba su post-operatorio con un tratamiento tan convencional como inconvencional era la forma en que el mileísmo conseguía los votos suficientes para su proyecto de pre-supuestos.
Si en la formulación de los pre-supuestos domina la ideología, en su aprobación reina la política. Comprar votos mediante la cesión de recursos es más viejo que la injusticia. Tanto compradores como vendedores saben cómo se practica este juego desde antes de nacer.
Lo mismo conocen los médicos del postoperatorio. Porque una cosa es lo que dicen los libros y otra —generalmente diferente— la que dice el cuerpo del paciente. Si los libros son la «ideología» del juego, el sistema inmunitario del paciente es la «política».
Bueno o malo, corto o largo, satisfactorio para unos, insuficiente para otros, el país tiene presupuestos y la líder de la oposición no tiene apéndice. Habérselo dejado dentro hubiera sido mucho peor; habría sido como gobernar sin presupuestos.

