Ha llamado mucho la atención en este país que el preso se mantenga activo en la red X (otrora conocida por el dulce nombre de Twitter), porque en la prisión nadie puede hacerlo.
Pero el caso más flagrante es el de la expresidenta de la Nación, señora Cristina Fernández de Kirchner, condenada en firme a seis años de prisión por corrupción, que sigue tuiteando y azuzando el odio contra sus detractores, como si nada le hubiera pasado, desde el lugar en el que cumple con su pena.
La diferencia está en que el exministro español, que ha publicado recientemente en X «Mi adaptación está siendo menos traumática de lo que esperaba. Eso sí, aquí hace mucho frío», no lo ha hecho en persona, como la ilustre presa argentina, sino que se ha valido de «tres chicos» que ofician de «community managers» desde una cuenta que se llama «En el nombre de Ábalos».
Según el diario El Mundo, la cuenta —que se nutre de lo que les cuentan los familiares— surgió espontáneamente y adoptó el nombre del título de la película «En el nombre del padre» (dirigida por Jim Sheridan y protagonizada por Daniel Day-Lewis y Emma Thompson) que trata sobre cuatro personas injustamente acusadas y falsamente condenadas.